Historia del Tango - Parte 10: Agustín Bardi. El compositor para el futuro del Tango.

Agustín Bardi | Historia del Tango

Capítulo 1: Vida.

Nació el 13 de agosto de 1884 en Las Flores, una localidad que eventualmente se convertiría en uno de los barrios de Buenos Aires. A una temprana edad fue enviado por sus padres a la casa de unos parientes que vivían en la capital, en el barrio de Barracas, para cursar la escuela primaria. En esta casa comenzó también su aprendizaje musical, estudiando guitarra con un pariente.

A los ocho años de edad, integró una comparsa de carnaval, sobresaliendo por su destreza como guitarrista.

A los trece años ingresó a trabajar como aprendiz de telegrafista en Ferrocarril del Sud, y en 1904 fue convocado a cumplir con el servicio militar obligatorio.

Nada de esto lo alejó de su vocación musical.
Agustin Bardi violin | Argentine Tango music history

Finalizado el servicio militar, se empleó con una posición inicial en la empresa comercial “La Cargadora”, ubicada en Bolivar 375. De la misma empresa se retiró en 1935, luego de 30 años de excelente labor, alcanzando el cargo de gerente.

En 1905, Bardi comenzó a tocar el violín, perfeccionándose durante 3 años y en 1908 inició su carrera como músico profesional.

En 1909 tocaba en La Boca, el cuartel general de los músicos de Tango de esa época, donde nuestra música popular ciudadana se consagraría para pasar al centro, y de ahí, a toda la ciudad.

Era de estatura regular, fornido, ancho de hombros. De facciones agradables, usaba bigote prolijamente recortado y lentes doctorales. Sus amigos lo llamaban cariñosamente “El Chino” por el acentuado corte longitudinal de sus párpados, tal vez el rasgo más predominante de su fisonomía.

Era temperamentalmente serio, circunspecto, suave y reposado en su amable manera de expresarse.

No era hombre de la noche, sino más bien dedicado a su familia, su esposa y dos hijos.

Agustin Bardi se convirtió en pianista | Historia de la música del Tango

Fue en 1910, cuando integraba el cuarteto de Genaro Expósito (bandoneón), en el café “La Marina”, luego de una temporada en el café “del Griego”, que una noche, antes de abrirse las puertas del café a la concurrencia, Bardi se sentó al piano que dejara vacante el “Johnny” Prudencio Aragón, improvisando como pudo algunos de los tangos del repertorio del cuarteto.

Sus compañeros se sintieron tan a gusto con su interpretación, que lo instaron a que desde ese entonces, tocase ese instrumento.

Agustín Bardi de convirtió en pianista.
Vicentito | Partitura original del primer tema publicado por Agustín Bardi en 1911

Con su característico sentido de responsabilidad, se puso a estudiar técnica de piano, alcanzando su dominio en pocos meses.

Como pianista, paso a integrar el cuarteto del flautista Carlos Macchi “Hernani”.

Luego dejó La Boca, para tocar en el café “El Estribo”, integrando la formación de Vicente Greco. De esta época, 1911, es su composición “Vicentito”, dedicada a Greco, quien lo grabó en dos ocaciones, impulsando así la carrera autoral de Bardi.

Otros conjuntos de la época comenzarían a grabar sus tangos.
"Tinta verde" de Agustín Bardi | Tapa de la partitura original dibujada por Eduardo Arolas

En 1914, Bardi actuó con Eduardo Arolas. Fue en el momento en que Arolas retornaba a su trayectoria artística luego de una frustrada iniciativa de abrir un café propio.

Se tocaban prácticamente de memoria, luego de una ligera leída, los tangos que día a día surgían de la inspiración de los músicos. Bardi dejaba de lado deliberadamente las composiciones que, una vez estrenadas, no satisfacían su exigente gusto, y se negaba a tocarlos nuevamente cuando sus compañeros de orquesta lo requerían.

Pero uno de estos tangos le había gustado mucho a Arolas, quien, ante la excusa de Bardi de haberlo traspapelado, le aclaró: “el que escribiste con 'Tinta verde’…”; volviéndose este tango una de las composiciones más representativas de Agustín Bardi, cuya edición original de la partitura lucía una portada ilustrada por el mismo Arolas.

Lo escuchamos aquí en la interpretación de Anibal Troilo y su Orquesta Típica en 1938:
Puente Avellaneda en Construcción en 1913 | Historia del Tango | Agustín Bardi

Desvinculado de Arolas, en 1916, pasó a tocar en el cine París de Avellaneda, que fue un precursor en tener orquestas para las películas mudas, con un trío completado por Graciano de Leone en bandoneón y el violinista Eduardo Monelos.

Allí Bardi incorporó a su repertorio los tangos “El jagüel” y “Cordón de oro”, de Carlos Posadas -el compositor que más admiraba-, y dio a conocer el suyo propio “El rodeo”.

Lo escuchamos aquí en la versión de Osvaldo Pugliese y su Orquesta Típica, grabado en 1943:
La ultima cita tapa | Tango de Agustín Bardi

Su trabajo en la empresa “La Cargadora” lo obligaba frecuentemente a alejarse de la actividad musical como ejecutante. Por eso nunca quizo asumir la responsabilidad de dirigir una orquesta. 

No le gustaba tocar en los cabarets, ya que estas actuaciones debían realizarse  muy tarde en la madrugada, y él tenía que levantarse temprano para su trabajo diurno. Los últimos años de su actuación como pianista profesional los desarrolló preferentemente en las reuniones danzantes de los sábados y domingos en los salones de las colectividades españolas e italianas. 

A principios de 1921 realizó una gira por el interior de Argentina, aprovechando sus vacaciones en la empresa, con Graciano De Leone. 

Fue la antesala de su alejamiento definitivo como pianista profesional.

Escuchemos "La última cita" por Ángel D'Agostino y su Orquesta Típica, canta Ángel Vargas:

Gran Orquesta de Francisco Canaro para los carnavales de 1921 | Agustín Bardi y la historia de nuestro Tango

Sus últimas actuaciones fueron en la orquesta gigante que convocara Francisco Canaro para los carnavales de 1921. En esta ocasión Bardi se negó a la invitación por parte de Canaro para estrenar tangos de su autoría, alegando que no componía tangos de carnaval, ni tampoco le interesaba su difusión en tales circunstancias.

A partir de este momento, y luego con su jubilación en la empresa “La Cargadora”, Bardi se dedicará al estudio profundo de armonía y composición con el sacerdote saleciano José Spadavecchia, a la composición, y a la manufactura de rollos para pianolas para la compañia "Pampa".

Agustín Bardi con su familia | Historia del Tango

Otra de las grandes contribuciones de Bardi a la música popular argentina, fue la creación, junto a Canaro, Filiberto, Lomuto, Greco, Martinez y otros, de una sociedad que protegiera los derechos de los músicos y compositores, sociedad que con el tiempo llegaría a ser la prestigiosa SADAIC.

Falleció el 21 de abril de 1941.

Escuchemos la versión grabada por Alfredo Gobbi y su Orquesta Típica de "Independiente club":

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